La nueva presidenta electa moldava, la nacionalista Maia Sandu, manifestó su deseo de retomar las riendas de esa república «independiente».

Trás las elecciones presidenciales celebradas en Moldavia el pasado 15 de Noviembre, la presidenta electa, la nacionalista Maia Sandu, ganó los comicios con el 57,75% de los votos por encima del socialista, y mandatario saliente, Igor Dodon, con el 42,25% de los votos emitidos.

Sandu ha manifestado en varias ocasiones de establecer un acercamiento más estrecho con la Unión Europea, a fin de lograr la integración en ese espacio comunitario, por medio de la unificación de Moldavia con Rumanía, un hecho alarmante para algunos analistas, que ven en esa dinámica la propia extinción de Moldavia como país, ello, pese a que, de acuerdo con el último sondeo de Barometrul Electoral, en este 2020, solo al 30% de los ciudadanos de Moldavia le gustaría que su país sea incorporado en Rumanía.

Sin embargo, las intenciones de Sandu al frente de su formación política, Partido de Acción y Solidaridad (PAS), van más hayá que pretensiones externas, desde adentro, la nueva presidenta que asumirá a su cargo el próximo 24 de Diciembre según afirmó, será recobrar las riendas de la autoproclamada República Moldava de Transnistria, cuando declaró su independencia de Moldavia el 27 de Enero de 1990.

En ese sentido, Maia Sandu ha comenzado a explorar vías posibles para lograr su objetivo con esa «república independiente», por ello, recién hoy 30 de Noviembre, manifestó su intención de establecer con Rusia un diálogo que tiene como objetivo, desplazar las fuerzas de paz rusas desplegadas sobre Transnistria, un territorio con Estado y modena propios, cuya población es mayoritariamente rusohablante.

«En Transnistria ya no hay amenaza de hostilidades, se debería convertir la misión de paz en una civil bajo la égida de la OSCE. Esta es la posición de Moldavia que yo enfatizo«, declaró ante la prensa Sandu.

Según ella, en Transnistria «se encuentra un grupo operativo de Rusia cuya presencia nunca ha sido acordada por Moldavia, por tanto la posición del Estado consiste en que estas tropas deben ser retiradas, y las armas deben ser retiradas del territorio de Moldavia».

Ejército de Transnistria.

Por su parte, el Kremlin reaccionó a las declaraciones de la presidenta electa de Moldavia, al segurar mediante su portavoz, Dmitri Peskov, que «Rusia cumple funciones de particular importancia, el cambio del statu quo, que se basa en el espíritu y la letra del Derecho Internacional, puede llevar a una desestabilización grave, por lo tanto, esperamos que no se hagan cambios algunos al respecto», manifestó.

Transnistria, un poco de historia sobre la república soviética.

Originalmente, esta región formó parte del territorio de Besarabia, lo que se conoce como la Moldavia actual, y fue el trasiego de varias tribus nómadas de étnias eslavas, húngaras o tártaras. Sometida en el siglo XV al Impero Otomano, en el año 1812, tras una guerra turco-rusa, Besarabia pasó a formar parte del Imperio ruso.

Luego de la Revolución de Octubre de 1917, la guerra civil rusa provocó un caos a lo interno que fue oportunidad para que Rumanía se anexionó Besarabia (hecho nunca reconocido por la URSS), lo cuál violaba el acuerdo firmado anteriormente entre Moscú y Bucarest sobre la retirada de las tropas rumanas de esos territorios, no obstante, Transnistria continuó siendo parte de la naciente Unión Soviética, en lo que se conoció como la República Socialista Soviética de Ucrania.

A partir de ese momento, las autoridades soviéticas buscaron una vía para retomar el territorio perdido, por ello crearon la República Autónoma Moldava dentro de la República Socialista Soviética de Ucrania.

En 1940, la URSS presentó su ultimátum a Rumanía para la devolución de la región de Besarabia (Moldavia) como territorioi de la Unión Soviética, reclamo cedido por Rumanía, ante la entrada de las tropas soviéticas en esa zona, entonces, Transnistria fue integrada a Besarabia para crear la República Socialista Soviética de Moldavia.

No obstante, trás el inicio de la Segunda Guerra Mundia, la permanencia de Moldavia dentro de la URSS duró poco tiempo, luego del ataque de la Alemania nazi contra la Unión Soviética, las fuerzas militares de Rumanía se aliaron con las alemanas, por lo que efectuaron la ocupación de Besarabia, Transnistria y los territorios de Ucrania.

Sin embargo, en 1944 la tropas militares de la Unión Soviética liberó la región de la alianza fascista, incorporandola nuevamente al territorio soviético, reestableciendo con ello la República Socialista Soviética de Moldavia hasta 1991.

Iniciado el desafortunado proceso de desintegración de la Unión Soviética, en 1990, las autoridades de esa región, ante el miedo a una fusión de Moldavia con la vecina Rumanía, y la instauración del rumano como idioma oficial, lideraron a varios distritos en la ribera oriental del Dniéster, a proclamar la creación de la llamada República Moldava de Transnistria.

El gobierno moldavo envío entonces tropas militares a ese territorio autoproclamado independiente, dando origen a un conflicto armado entre ambas partes que duró hasta 1992, cuando ocurrió la intervención del 14º Ejército ruso, desplegado en Transnistria desde la época soviética.

Mediante un acuerdo tripartito, el mantenimiento de la paz en la zona ha estado cargo de un contingente mixto de Rusia, Moldavia y Transnistria. Sin embrago en términos de soberanía el conflicto sigue latente, ya que Transnistria insiste en obtener la independencia de Moldavia como paso para reintegrarse a Rusia, algo Moldavia se muestra renuente, ofreciendole a cambio una amplia autonomía. 

En la actualidad, la República de Transnistria no es reconocida oficialmente como un Estado soberano ya que para la comunidad internacional esa región forma parte de Moldavia.

No obstante, hasta el momento, Osetia del Sur y Abjasia, que son dos repúblicas también autoproclamadas independientes, han reconocido el status de Transnistria, al igual que, Nagorno Karabaj, otro territorio en disputa por Armenia y Azerbaiyán.

La población de Transnistria es de unos 133.000 habitantes, su capital es la ciudad de Tiráspol, fundada en 1792 por el Mariscal de Campo ruso, Aleksandr Suvórov.

Ciudad de Tiraspol, capital de Transnistria.

En su composición étnica, la población eslava constituye un 62% del total de sus habitantes: moldavos, rusos y ucranianos representan partes casi iguales en su población: un 32,1%, 30,4% y 28,8%, respectivamente, aunque también un 2,5% de la población son búlgaros. Es por ello que las autoridades de Transnistria emplean como idiomas oficiales al ruso, el moldavo y el ucraniano, sin embargo, el ruso es en su mayoría el idioma de la administración.

Hasta el momento, la posición oficial del gobierno ruso es apoyar una integración formal de Transnistria en el territorio de Moldavia como república autónoma, ello a pesar de que la mayoría de la población en esa república «independiente» está a favor de una reunificación con Rusia.

En el 2006, un referéndum mostró que el 97.2% de los votos fueron favorables a la integración territorial con Rusia, y en el año 2013, el Soviet Supremo de Transnistria aprobó el uso de la legislación rusa en ese autoproclamada independiente de Moldavia.

Una inclinación que alcanzó mayor consolidación a partir del 2014, cuando se estableció la reunificación de Rusia con Crimea, al enviar ese Consejo una solicitud oficial a la Cámara Baja del Parlamento ruso (Duma estatal) de elaborar mecanismos legales para integrar Transnistria en la Federación de Rusia.

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17290cookie-checkMoldavia proclive a desenfundar su acecho contra Transnistria

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