Cámaras de vigilancia ubicadas en localidades federales como Puebla, Ciudad de México, Guerrero, Michoacán, Estado de México y Jalisco registraron la caída resplandeciente del cuerpo celeste, sin embargo, no se supo determinar la caída final del trayecto.

Durante la madrugada los mexicanos de varios estados quedaron atónitos ante la presencia de una gran luz deslizante en el cielo. Cámaras de vigilancia ubicadas en localidades federales como Puebla, Ciudad de México, Guerrero, Michoacán, Estado de México y Jalisco registraron la caída resplandeciente del cuerpo celeste, sin embargo, no se supo determinar la caída final del trayecto. Hasta el momento, no se tiene ningún reporte de afectación en alguna zona del país.

Al respecto, el Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara, en México, comentó que, al no poder definirse con certeza si el cuerpo celeste impactó alguna zona terrestre, el mismo no puede ser considerado como un ‘meteorito’, y en su lugar debería ser clasificado como un ‘meteoroide’ en su estadío espacial.

Cientos de personas en el país documentaron lo sucedido en las redes sociales con publicaciones que daban cuenta sobre la aparición de un objeto destellante que descendía con gran velocidad desde el cielo, y que fueron corroborados gracias a su registro en video y fotografías.

Lo que comunmente se conoce como meteoritos, son el resultado del choque entre sí de los asteroides, remanentes de la formación del Sistema Solar, creando otros cuerpos estelares más pequeños, denominados meteoroides.

Cuando se acercan a los gases del planeta Tierra, provoca su evaporación y su transformación a estrella fugaz, y generalmente se desintegran en nubes de partículas que quedan flotando en el espacio, los que logran cruzar la atmósfera terrestre e impactan en el suelo terraqueo se clasifican como meteoritos.

El meteorito que mató a los dinosaurios produjo un impacto de 10 mil millones de bombas atómicas.

Desde hace varios años, los científicos han estado explorando el cráter Chicxulub en la península de Yucatán en México. Según se cree, un meteorito gigante cayó allí hace 66 millones de años, poniendo fin a la era de los dinosaurios.

Básicamente, los investigadores se dividen en dos campos: los que se adhieren a la teoría de la extinción gradual y los que se inclinan a considerar una catástrofe repentina, como la caída de un meteorito o una erupción volcánica, como explicación.

La fuerza del impacto del meteorito se equiparó al impacto de 10 mil millones de bombas atómicas que destruyeron Hiroshima. Trozos de carbón, varias rocas y rocas ricas en azufre encontradas en el cráter han permitido a los científicos de la Universidad de Texas aprender un poco más sobre el ‘Día de la Extinción de los Dinosaurios’, cuya historia solo ha estado plagada de suposiciones.

Los líderes del estudio, el profesor Sean Gulik de la Universidad de Texas y la profesora Joanna Morgan del Imperial College London, recuperaron muestras hasta 1.300 metros bajo el lecho marino. Como resultado de la investigación, se estima que el impacto del meteorito provocó un incendio a miles de kilómetros y un tsunami gigante de 90 metros de altura.

El agua de mar arrastró carbón, piedras y tierra de regreso al cráter a gran velocidad. Al mismo tiempo, se arrojó tanto azufre a la atmósfera que bloqueó la luz del sol, señalan los expertos.

Uno de los hallazgos más importantes del estudio es que, aunque las rocas que rodean el cráter eran ricas en azufre, los científicos no encontraron depósitos de azufre en el núcleo del cráter, con lo cuál, se llegó a la conclusión de que el impacto del asteroide evaporó los minerales que contenían azufre y los liberó a la atmósfera en una cantidad de aproximadamente 325 mil millones de toneladas, por lo que el clima en el planeta comenzó a cambiar rápidamente.

«Primero se freían y luego se congelaban. No todos los dinosaurios murieron ese día, pero sí muchos», concluyó el profesor Sean Gulick, de la Universidad de Texas, en el estudio que fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Según los científicos, a fin de cuentas fue el enfriamiento global lo que finalmente inició la «extinción masiva» y condujo al final de la era Mesozoica y la muerte de los dinosaurios. Algunos de ellos se ahogaron, otros fueron quemados vivos y muchos murieron de hambre después del desastre, señala el texto.

Por otro lado, científicos de la Universidad McGill analizaron muestras del oeste de Canadá y probaron su teoría. Los resultados del estudio se publicaron en la revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology.

Para comprender cómo la extinción masiva y el cambio climático asociado afectaron ecosistemas específicos, el equipo de científicos de McGill analizó restos microscópicos de plantas de ese período encontrados en sedimentos de ríos en el sur de Saskatchewan, una provincia en el centro-sur de Canadá.

Los resultados de su estudio mostraron que las comunidades de plantas y los paleoecosistemas han sufrido cambios significativos en esta área. El número de plantas acuáticas ha disminuido significativamente, mientras que el número de plantas terrestres, incluidos árboles como el abedul y el olmo, por el contrario, ha aumentado.

Los investigadores sugieren que el aumento en el número de plantas terrestres se debió a la extinción de grandes especies de dinosaurios herbívoros. También resaltan haber encontrado cambios en los patrones de precipitaciones durante la extinción: eran escasas y se acumularon durante un breve periodo de tiempo.

“Muchos científicos predijeron que con el calentamiento global, los cambios en las precipitaciones afectarían en gran medida a las personas y los ecosistemas”“En otros períodos de grandes cambios climáticos en la historia de la Tierra, encontramos evidencia de tales cambios. La ausencia de tal señal durante la extinción masiva más reciente es muy intrigante”, explica Peter Douglas, autor del estudio.

Douglas agrega que “sorprendentemente, los científicos saben más sobre lo que sucedió en los océanos al final de la extinción del Cretácico que sobre la tierra. Al aclarar los cambios ecológicos de este período, hemos acotado los factores que pueden haber llevado a la extinción de los dinosaurios. También podemos establecer analogías con los cambios ambientales que la actividad humana está provocando en la actualidad”, destacó en el texto.

Fue la caída de un gran asteroide a la Tierra lo que provocó la extinción de los dinosaurios, aseguran expertos.

De manera afirmativa, un grupo internacional de expertos compuesto por 41 científicos analizó el material recolectado durante 20 años que se remonta al Cretácico Terciario, hace ya unos 65 millones de años, coincidió con los argumentos ya preconcebidos de que fue finalmente la caída de un gran asteroide a la Tierra lo que provocó la extinción masiva de los dinosaurios y otras especies animales en la supreficie de nuestro planeta.

En un artículo publicado por la revista Science, los investigadores sacaron conclusiones extraídas del análisis más completo de los datos disponibles hasta la fecha en torno a este tema, descartando otras teorías, como la actividad volcánica excepcional, en relación a la extinción de los dinosaurios.

Los expertos están seguros de que una gran roca espacial de 10 o 15 km de diámetro cayó sobre la península de Yucatán, en México, y cuya la potencia fue de aproximadamente 100 billones de toneladas de TNT (mil millones de veces más que las bombas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki al finalizar la Segunda Guerra Mundial).

Según se señala, trás el impacto (cuyo cráter tiene 180 km de diámetro y está rodeado por una falla circular de 240 km) más de la mitad de los animales que habitaban la Tierra, incluidos los dinosaurios, pterosaurios y grandes reptiles marinos desaparecieron de la faz del planeta, dando paso a la dominación global de los mamíferos.

890419cookie-checkUn asteroide que amenazó con caer en México se desintegró precipitadamente antes de tocar tierra

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