El sistema de enanas blancas J2322+0509 está orientado con respecto a la Tierra como si lo estuviéramos mirando “desde arriba”.

Investigadores del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian (CfA), descubrieron un sistema binario de enanas blancas J2322 + 0509, que consta de núcleos de helio. Sin embargo, la luminosidad de tales estrellas es extremadamente baja. Según el sitio especializado Astrophysical Journal Letters, este es el primer sistema binario registrado de enanas blancas de helio que se tenga conocimiento.

Una enana blanca es la etapa final en el ciclo de vida de estrellas como nuestro Sol. Dichos objetos no son lo suficientemente grandes como para colapsar en una estrella de neutrones o un agujero negro. Cuando cesan las reacciones de fusión, el combustible de hidrógeno restante se quema en los procesos de compresión y expansión. La envoltura de gas de la estrella recibe impulso y es expulsada al espacio galáctico. Así es como se forman las nebulosas planetarias, detalla el estudio.

Según los expertos, lo que queda de la estrella después de expulsar la capa de gas depende de la masa inicial. La síntesis dentro del núcleo de las estrellas más ligeras se completa con la conversión de hidrógeno en helio. En estrellas más grandes, hasta 8-11 masas solares, en la etapa final, se forman elementos más pesados: carbono y oxígeno, neón y magnesio.

Las enanas blancas con núcleos de helio son prácticamente invisibles en el rango óptico de radiación. Los sistemas binarios de tales estrellas se pueden ver si los miras «desde un lado». Desde este ángulo, las estrellas de diferente intensidad se turnan para oscurecerse mientras giran alrededor de un centro común.

El sistema de enanas blancas J2322+0509 está orientado con respecto a la Tierra como si lo estuviéramos mirando “desde arriba” y vemos el centro de rotación y las órbitas de las estrellas, como en un dibujo plano. Para confirmar el hallazgo, los astrónomos utilizaron el método de espectrometría.

La disposición espacial casi esquiva de una estrella binaria no detuvo la atención de los astrónomos, los cuáles aseguran, será única para calibrar un detector de ondas gravitacionales que se lanzará en 2034.

El descubrimiento es importante en sí mismo, pero algo más lo hace único, resaltan los investigadores. La interacción de las estrellas en un sistema binario debe ir acompañada de ondas gravitacionales. Según los científicos, las ondas emitidas por el sistema descubierto en la dirección descrita son 2,5 veces más fuertes que en la dirección perpendicular.

En 2034, cuando se lance el detector de ondas gravitacionales LISA, los investigadores intentarán detectar ondas de un par de enanas blancas. Los datos al respecto servirán como calibración para una mayor detección de objetos similares en el futuro.

«Las teorías predicen que hay muchos sistemas estelares binarios con núcleos de helio. Nuestro hallazgo será la base para la búsqueda de estos modelos utilizando el detector LISA», dice el doctor en ciencias. Warren Brown, astrónomo de CfA y autor principal del estudio.

El período orbital del sistema encontrado es de 1201 segundos, o poco más de 20 minutos. Este es el tercer período más corto jamás encontrado en sistemas binarios. Los científicos consideran, que la órbita seguirá reduciéndose debido a las pérdidas de energía debido a la interacción gravitatoria.

Sin embargo, la comunidad astronómica puede estar tranquila, ya que el detector LISA se lanzará mucho antes de que las estrellas se fusionen en una enana blanca más masiva. Además, se asegura que la fusión no ocurrirá antes de 6-7 millones de años.

Exoplaneta descubierto tiene una similitud atmósferica con la Tierra, pero su temperatura alcanza los 3.200 °C.

Con la ayuda de HARPS, un buscador de planetas de velocidad radial de alta precisión en el Observatorio La Silla de ESO, los astrónomos de la Universidad de Lund en Suecia, en conjunto con la Universidad de Berna y la Universidad de Ginebra, así como el Centro Nacional de Competencia en Investigación (NCCR), han demostrado que, contrario a lo que se suponía en el pasado de que las atmósferas de los exoplanetas existían como una capa uniforme, las atmósferas de los planetas gaseosos gigantes intensamente irradiados tienen estructuras tridimensionales complejas y en algunos casos hasta similitudes con la Tierra.

Así lo aseguran investigadores que, por primera vez, analizaron datos recopilados de distintas capas atmosféricas, composiciones y características químicas del exoplaneta ‘WASP-189b’, uno de los más extremos jamás descubiertos. descubriendo que su atmósfera está llena de nubes de hierro, titanio, cromo, magnesio, vanadio y manganeso gaseosos.

«Medimos la luz proveniente de la estrella anfitriona del planeta y que atraviesa la atmósfera. Los gases en su atmósfera absorben parte de la luz de las estrellas, de manera similar a la capa de ozono, por lo tanto, dejan su característica ‘huella digital’, indicó la astrónoma Bibiana Prinoth, coautora de la investigación.

El estudio, que ha sido publicado en el la revista Nature Astronomy, detalla que los astrónomos también encontraron rastros de óxido de titanio, un elemento que nunca antes se había detectado de manera concluyente en una atmósfera exoplanetaria y su presencia podría estar ayudando a dar forma a la atmósfera de WASP-189b.

Según explicó el astrofísico, Kevin Heng, de la Universidad de Berna, «el óxido de titanio absorbe la radiación de onda corta, como la radiación ultravioleta. Por lo tanto, su detección podría indicar una capa en la atmósfera de WASP-189b que interactúa con la radiación estelar de manera similar a como lo hace la capa de ozono en la Tierra».

El procedimiento llevado a cabo por los expertos, incluyó la división de la luz detectada en el espectro completo del exoplaneta y buscaron líneas más brillantes o más oscuras, ya que estos indican que algo está amplificando o absorbiendo esas longitudes de onda, denominadas «líneas de emisión o absorción».

Sin embargo, Prinoth señaló que, contrario a las expectativas, las líneas de absorción de WASP-189b no estaban exactamente donde los investigadores esperaban que estuvieran.

«Creemos que los fuertes vientos y otros procesos podrían generar estas alteraciones. Y debido a que las ‘huellas dactilares’ de diferentes gases se alteraron de diferentes maneras, esto puede indicar que existen en diferentes capas, de manera similar las ‘huellas dactilares’ del vapor de agua y el ozono en la Tierra se verían alteradas de manera diferente desde la distancia, porque en su mayoría ocurren en diferentes capas atmosféricas», dijo la astrónoma, en el estudio.

Los resultados de este planeta caliente similar a Júpiter, pueden ayudar a los astrónomos a comprender las complejidades de muchos otros exoplanetas, incluidos los planetas similares a la Tierra.

“Estamos convencidos de que para poder comprender completamente estos y otros tipos de planetas, incluidos los más similares a la Tierra, debemos apreciar la naturaleza tridimensional de sus atmósferas. Esto requiere innovaciones en técnicas de análisis de datos, modelado por computadora y teoría atmosférica fundamental”, señaló por su parte, Kevin Heng, otro de los investigadores participantes en el estudio.

Con este descubrimiento, se refuerza las esperanzas de los investigadores para encontrar vida en el espacio exterior más allá de nuestro planeta, destacando que este hallazgo, representa a su vez un nuevo hito en el monitoreo de atmósferas exoplanetarias, las cuáles, aseguran, son más proclives a que se detecten signos de vida extraterrestre.

WASP-189b es miembro de uno de los subconjuntos de exoplanetas o ‘Júpiter calientes’ (catalogados así por ser gigantes gaseosos como Júpiter) más intrigantes para la comunidad científica internacional, los cuáles son mundos lejanos del sistema solar.

Según las estimaciones, su ubicación está a unos 322 años luz de distancia, y tiene aproximadamente 1,6 veces el tamaño de Júpiter y orbita su estrella en un período vertiginoso de 2,7 días. Expertos aseguran, que esa estrella es joven y caliente, lo que significa que las temperaturas de la superficie de WASP-189b alcanzan los 3.200 grados Celsius en su lado diurno, una condición que lo que hace a ese planeta más caliente que algunas estrellas y al mismo tiempo, inhabitable para los seres humanos.

La atmósfera de la Tierra no es una envoltura uniforme, sino que consta de distintas capas, cada una de las cuales tiene propiedades características. La capa más baja que se extiende desde el nivel del mar más allá de los picos de las montañas más altas, por ejemplo, la troposfera, contiene la mayor parte del vapor de agua y, por lo tanto, es la capa en la que ocurren la mayoría de los fenómenos meteorológicos. La capa superior, la estratosfera, es la que contiene la famosa capa de ozono que nos protege de la dañina radiación ultravioleta del Sol.

101500cookie-checkDescubren una «pareja de estrellas» cuya fusión ocurrirá en 7 millones de años fue descubierta por los científicos

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