«Esto hace que sea más difícil para las personas mayores desarrollar fuerza, pero también hace que sea mucho más importante que todos continúen haciendo ejercicio a medida que envejecen», remarcó Fielding.

En un artículo para el sitio web The Conversation, Roger Fielding, quién se desempeña como director asociado del Centro de Investigación de Nutrición Humana Jean Mayer (USDA) sobre el envejecimiento y profesor de medicina en la Universidad de Tufts, señaló que «no haya mejor manera de ver el pináculo absoluto de las habilidades atléticas humanas que viendo los Juegos Olímpicos», argumentando, que «en casi todos los eventos deportivos profesionales, rara vez se ve a un competidor de más de 40 años y casi nunca se ve a un solo atleta de más de 50».

Según el experto, quién a su vez, dirige un equipo de científicos que estudian los beneficios para la salud del ejercicio, el entrenamiento de fuerza y la dieta en personas mayores, explicó que ese hecho se debe a que con cada año adicional que se pasa en la Tierra, los cuerpos humanos envejecen y los músculos no responden al ejercicio igual que antes.

«Investigamos cómo las personas mayores responden al ejercicio y tratamos de comprender los mecanismos biológicos subyacentes que hacen que los músculos aumenten de tamaño y fuerza después del entrenamiento de resistencia o fuerza», destaca Fielding, en su artículo.

El especialista afirma, que tanto las personas mayores de edad como los jóvenes tiene la capacidad para construir músculo de la misma manera, sin embargo, indica que a medida que se envejece, muchos de los procesos biológicos que convierten el ejercicio en músculo se vuelven menos efectivos.

«Esto hace que sea más difícil para las personas mayores desarrollar fuerza, pero también hace que sea mucho más importante que todos continúen haciendo ejercicio a medida que envejecen», remarcó Fielding.

«El ejercicio que estudio es del tipo que te hace más fuerte. El entrenamiento de fuerza incluye ejercicios como flexiones y abdominales, pero también levantamiento de pesas y entrenamiento de resistencia con bandas o máquinas de entrenamiento», detalló el investigador.

El académico subrayó en su texto, que cuando haces entrenamiento de fuerza, con el tiempo, los ejercicios que al principio parecían difíciles se vuelven más fáciles a medida que tus músculos aumentan en fuerza y tamaño, un proceso que ha sido denominado como ‘hipertrofia’.

«Los músculos más grandes simplemente tienen fibras y células musculares más grandes, y esto le permite levantar pesos más pesados. A medida que continúa ejercitándose, puede continuar aumentando la dificultad o el peso de los ejercicios a medida que sus músculos se hacen más grandes y fuertes», dijo Fielding.

El experto destacó, lo fácil que resulta ver que hacer ejercicio hace que los músculos sean más grandes, no obstante, se preguntó: ¿qué sucede realmente con las células a medida que los músculos aumentan de fuerza y tamaño en respuesta al entrenamiento de resistencia?

«Cada vez que mueve su cuerpo, lo hace acortando y tirando de sus músculos, un proceso llamado contracción. Así es como los músculos gastan energía para generar fuerza y producir movimiento. Cada vez que contraes un músculo, especialmente cuando tienes que trabajar duro para hacer la contracción, como cuando levantas pesas, la acción provoca cambios en los niveles de varias sustancias químicas en tus músculos. Además de los cambios químicos, también hay receptores especializados en la superficie de las células musculares que detectan cuando mueves un músculo, generas fuerza o alteras la maquinaria bioquímica dentro de un músculo», explicó Fielding.

Según resaltó el especialista, en una persona joven sana, cuando estos sistemas sensoriales químicos y mecánicos detectan el movimiento muscular, activan una serie de vías químicas especializadas dentro del músculo. Estas vías, a su vez, desencadenan la producción de más proteínas que se incorporan a las fibras musculares y hacen que el músculo aumente de tamaño, señaló.

Explicó además, que estas vías celulares también activan genes que codifican proteínas específicas en las células que forman la maquinaria de contracción de los músculos. Esta activación de la expresión génica es un proceso a más largo plazo, en el que los genes se activan o desactivan durante varias horas después de una única sesión de ejercicio de resistencia. «El efecto general de estos muchos cambios inducidos por el ejercicio es hacer que sus músculos crezcan», indicó Fielding.

En cambio, el investigador remarcó, que si bien la biología básica de todas las personas, jóvenes o mayores, es más o menos la misma, hay algo detrás de la falta de personas mayores en los deportes profesionales. Entonces, dijo, ¿qué cambia en los músculos de una persona a medida que envejece?

«Lo que mis colegas y yo descubrimos en nuestra investigación es que en los músculos jóvenes, un poco de ejercicio produce una señal fuerte para los muchos procesos que desencadenan el crecimiento muscular. En los músculos de las personas mayores, en comparación, la señal que indica a los músculos que crezcan es mucho más débil para una determinada cantidad de ejercicio. Estos cambios comienzan a ocurrir cuando una persona alcanza alrededor de los 50 años y se vuelven más pronunciados a medida que pasa el tiempo», señaló Fielding, en su texto.

Según reveló, en un estudio reciente con sus colegas, se tenía la intención de ver si los cambios en la señalización iban acompañados de algún cambio, particularmente en qué genes, y cuántos de ellos, responden al ejercicio.

«Usando una técnica que nos permitió medir los cambios en miles de genes en respuesta al ejercicio de resistencia, descubrimos que cuando los hombres jóvenes hacen ejercicio, hay cambios en la expresión de más de 150 genes. Cuando observamos a hombres mayores, encontramos cambios en la expresión de solo 42 genes. Esta diferencia en la expresión génica parece explicar, al menos en parte, la variación más visible entre cómo responden los jóvenes y los ancianos al entrenamiento de fuerza», destacó el especialista.

En ese sentido, explicó Fielding que cuando juntas todas las diversas diferencias moleculares en cómo los adultos mayores responden al entrenamiento de fuerza, el resultado es que las personas mayores no ganan masa muscular tan bien como los jóvenes.

Sin embargo, el experto dijo que esta realidad no debe desalentar a las personas mayores a hacer ejercicio. «En todo caso, debería alentarlo a hacer más ejercicio a medida que envejece», enfatizó Fielding.

«El ejercicio sigue siendo una de las actividades más importantes que los adultos mayores pueden hacer por su salud. El trabajo que mis colegas y yo hemos realizado muestra claramente que, aunque las respuestas al entrenamiento disminuyen con la edad, de ninguna manera se reducen a cero», señaló el académico en el estudio.

«Demostramos que los adultos mayores con problemas de movilidad que participan en un programa regular de ejercicios aeróbicos y de resistencia pueden reducir su riesgo de quedar discapacitados en aproximadamente un 20 %. También encontramos una reducción similar del 20 % en el riesgo de sufrir una discapacidad entre las personas que ya son físicamente frágiles si realizaron el mismo programa de ejercicios», agregó Fielding.

El experto concluye, que «si bien las personas más jóvenes pueden volverse más fuertes y desarrollar músculos más grandes mucho más rápido que sus contrapartes mayores, las personas mayores aún obtienen beneficios de salud increíblemente valiosos del ejercicio, incluida una mayor fuerza, función física y discapacidad reducida».

102730cookie-checkA los 50 años ya los músculos del cuerpo humano no pueden crecer tanto a como lo hacían en los 20’s, asegura estudio

Deja un comentario