El Servicio de Inteligencia Extranjera de Rusia desclasificó varios documentos, entre ellos, un telegrama cifrado del dictador italiano a su par alemán.

Según un telegrama cifrado, enviado el 3 de Diciembre de 1941, desde Londres a Moscú, el dictador italiano Benito Mussolini pidió a su par de Alemania, Adolfo Hitler, la conseción de varias regiones del suroeste de la Unión Soviética, algo a lo que Hitler eludió darle una respuesta concreta en ese monento.

La petición territorial de Mussolini se destapa luego de que recientemente el Servicio de Inteligencia Extranjera de Rusia desclasificara varios documentos soviéticos, entre ellos dicho telegrama, mediante el cuál, el dictador italiano daba por seguro la victoria de la Alemania nazi sobre la URSS.

Según revelaciones de Anatoli Gorski, agente de inteligencia ruso que residía en el Reino Unido bajo el seudónimo operativo de Vadim, quién por su parte, enviaría un telegrama a Moscú en aquel entonces de manera indirecta «se obtuvo la confirmación de un importante funcionario italiano de que Mussolini tenía en mente obtener derechos especiales para establecer un protectorado italiano en el sudoeste de Rusia después de la destrucción del país», indica el mensaje.

El texto de la misiva enviada por Mussolini planteaba esa petición directamente a Hitler en reuniones, sin embargo, el lider nazifascista alemán evadió dar una respuesta directa, declarando que «no se podía decidir nada antes de finalizar la campaña. La primera necesidad de Italia ahora debe ser fortalecer el Ejército italiano en el frente oriental», una indicación que Mussolini prometió, no muy satisfecho cumplir, enviando más tropas al frente oriental, en todo caso como táctica militar para tener alguna reivindicación del territorio solicitado.

En 1943, otro grupo de inteligencia soviético fue creado en medio de la Segunda Guerra Mundial, la Dirección General de Contraespionaje Smersh, o «muerte a los espías», cuya misión principal era detectar con anticipación los ataques del enemigo, y a sus infiltrados en territorio de la URSS.

Según Mijaíl Miagkov, director científico de la Sociedad Histórica Militar Rusa, «La información era extraída por los oficiales de inteligencia durante los interrogatorios a prisioneros e informantes, el ejército recibía esta información de inmediato. Así, el comando soviético pudo detectar dónde y cuándo los alemanes comenzarían sus ofensivas».

En sus operativos, los agentes Smersh tenían la potestad de revisar lugares, confiscar documentos, arrestar a soldados soviéticos y civiles sospechosos de actividades criminales, No obstante, todas las acciones de ese grupo eran coordinadas con la fiscalía militar del Ejército Rojo de la Unión Soviética.

Gracias al trabajo investigativo de la Smersh, pudo documentarse los crímenes de los nazis durante la guerra, entre los que se hayan los asesinatos sádicos de mujeres, ancianos y niños indefensos.

Reino Unido salió corriendo por archivos personales de Hitler para ocultar vínculos a la URSS.

El Servicio de Inteligencia Extranjera de Rusia (SVR), desclasificó recientemente materiales secretos que recopiló e hizo públicos, el pasado 17 de Diciembre, mediante un libro denominado «Servicio de Inteligencia Extranjera de la Federación de Rusia, 100 años», en el cuál presenta documentos, testimonios, y una serie de materiales secretos importantes, en buena parte pertenecientes a los períodos de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.

La mayoría de los documentos expuestos en el libro del SVR ruso, permanecieron durante mucho tiempo bajo el sello de clasificados por las autoridades soviéticas de inteligencia, y que dan la medida de haca donde se movían las distintas expresiones nacionales durante los años de la segunda gran guerra y posterior.

Por ejemplo, en su texto, el libro resalta un telegrama cifrado, enviado a Moscú, el 5 de Junio de 1945, «Bob», un agente soviético que se encontraba operando en la sede de la inteligencia británica en Londres.

El mensaje reseña que «en el territorio de Alemania, «los servicios secretos de EEUU se apoderaron de los archivos personales de Hitler», pero luego, indica Bob en la misiva, esos «archivos personales de Hitler cayeron en manos de los británicos», que remarca, «las autoridades británicas tienen la intención de mostrarlos a las autoridades estadounidenses, pero no a las soviéticas. Los británicos temen que, si muestran los archivos personales de Hitler a las autoridades soviéticas, entonces estos últimos se darán cuenta de su contacto con Hitler. También esperan encontrar en los archivos de Hitler materiales sobre el Tratado de no Agresión soviético-alemán», expresó en su mensaje el agente ruso Bob.

El libro elaborado en homenaje al centenario del Servicio de Inteligencia Extranjera de Rusia (SVR) también destaca otra serie de conversaciones que mantuvo tras bastidores el Gobierno Gran Bretaña con las autoridades nazis en Alemania.

Otro mensaje, esta vez enviado el 27 de Mayo de 1942, por el agente ruso en Suecia, Boris Rybkin, desde Estocolmo a Moscú, indicó a las autoridades soviéticas las condiciones que le había plantado al Reino Unido, el vicecanciller del Tercer Reich alemán, Hermann Göring, en aras de entablar negociaciones de paz entre ambas naciones.

El texto de la misiva de Rybkin indica que «Göring supuestamente estableció las siguientes condiciones: Alemania concluye una alianza sagrada con Inglaterra y EEUU contra el peligro amarillo. Francia como una gran potencia dejará de existir. Inglaterra conserva todas sus posesiones coloniales, Alemania obtiene el control de Europa con la parte europea de la URSS. El Imperio Británico estará garantizado por Alemania y Estados Unidos».

En su mensaje , el agente ruso Boris Rybkin hace uso de un término muy utilizado en su época por Occidente para referirse de manera despectiva a los países del Lejano Oriente, cuando consideraban al «peligro amarillo», una amenaza para sus intereses nacionales.

22070cookie-checkMussolini quería una parte de la Unión Soviética cuando Hitler lanzara su ataque sobre Moscú

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