Aspectos principales que definen una ideología diseñada como contraparte del sistema capitalista a nivel global.

Seguramente muchos de ustedes compañeros lectores de cualquier lugar de este mundo, se habrá preguntado en algún momento de sus vidas una cuestión intrínseca, desde el punto de vista filosófico, como contrapartida del capitalismo imperante a nivel global, qués es el socialismo, y cómo instaurarlo?.

La respuesta podría parecer sencilla, a fin de cuentas tenemos ejemplos vigentes, aunque escasos, unos exitosos, como el de China, y otros nó, como el de Cuba, condicionados por diversos factores que impulsan su desarrollo o lo ralentizan hasta llegar al esctancamiento.

Sin embargo, yendo al inicio de la puesta en práctica de este sistema, como estructura política, económica y social de un país, nos refiere indudablemente a la experiencia vivida en la Unión Soviética, primer Estado socialista creado en la historia de la humanidad.

Y es que la idea del socialismo, para aquellos que tienen un mínimo de conocimiento sobre temas históricos y filosóficos, no comienza con Carlos Marx y Federico Engels, ellos sólo fueron continuadores , de aquellos primeros socialistas «utópicos», y a la vez precursores de una ideología, si se quiere, adecuada a la práctica, «actualizada» para los tiempos que les tocó vivir, lo que conocemos hoy como «marxismo», y que no ha encontrado aún un sustituto que se pueda considerar válido ante la hegemonía del capital.

En el documental realizado por la DW alemana, «Marx y sus herederos«, independientemente de las interpretaciones, se menciona un punto específico e importante para entender el por qué la clase trabajadora internacional tuvo que experimentar amargamente, la disolución del campo socialista europeo, y lo que fué peor, la desintegración de la URSS, y el retorno a la economía de mercado, con sus leyes y sus códigos de vida.

En una parte del documental se habla sobre el hecho de que «al hacer una revolución, la experiencia demostró que solo un grupo de personas llevarían la voz cantante en la toma de las decisiones», lo que llamó a conocerse como la «vanguardia organizada», una vanguardia que, en medio de la «lucha de clases», en muchos casos se dotó de las mismas herramientas, y los mismos estilos de vida, de la antigua clase opresora a la cuál se despojó del poder.

Ese detalle es un hecho importantísimo para entender la dinámica de los procesos políticos que se llevaron a cabo en la URSS principalmente, para la década de los ochenta’s del siglo XX, buena parte de la élite política soviética, tanto en el Politburó, como en el Soviet Supremo, y el Comité Central del Partido Comunista, estaba divorciada de la vida real de los ciudadanos, se emitían directrices, se fijaban planes, pero no se escuchaba a la gente.

La debida atención que corresponde por parte de los organismos, a quiénes llevan ante sí cargos de responsabilidad, como es lógico en cualquier sistema, se tornó desmedido, y se convirtió en privilegios para unos pocos, la mayoría de la población nó miraba eso con buenos ojos, y la confianza en las instituciones centrales del Estado se fue resquebrajando.

De manera que para plantearse un programa político de instauración del socialismo en un país determinado, hay que pasar por entender sus particularidades específicas, nó basarlo como un sistema vertical en el sentido dogmático de su concepción filosófica, dotarlo de cierta flexibilidad para que el individuo nó se sienta ahogado por las premisas colectivas, sin negar el papel del mercado para el pleno auge y desarrollo de las pautas económicas de una nación, pero por supuesto, controlando el poder que ejerce el dinero en en esas relaciones mercantiles, como basamento principal para eliminar «la explotación del hombre por el hombre».

De ahí que el socialismo sea, entendido por los clásicos, una etapa política, económica y social de transición, del régimen capitalista al régimen comunista, diseñado, al menos idealmente, sobre una concepción de vida más humana, y por supuesto habiendo alcanzado la sociedad un grado de concienta extremádamante alta, en la que el hombre, como género, sea esa prioridad de sujeto, más que la prevalencia de su papel de objeto dentro del capitalismo.

En ese objetivo, el sistema socialista tiene de por sí caraterísticas comunes que lo hacen generalmente viable allí donde subsiste un régimen de explotación, y de privilegios para unos pocos, de extrema pobreza económica para la mayoría, de desamparo social, de permanente injusticia y falta de la legalidad, donde nó exsite el respeto por la vida humana, donde la corrupción está a la orden del día, donde la violencia institucional y marginal provocan cientos de asesinatos cada año, entre otros males propios donde la lucha por el poder del dinero es a cuestión de cuentas la razón de ser del régimen capitalista.

Veamos cuáles son estos aspectos cardinales que fundamentan el socialismo, una visión diseñada tendiendo como base la experiencia vivida en la URSS, la que se desarrolla en China, Viet Nam o Cuba, como Estados oficialmnte socialistas en sus respectivas constituciones, y pasando revista también al enfoque que diversos partidos de izquierda a nivel internacional han puesto en práctica en diferentes países donde han podido alcanzar gobierno mediante las urnas, más allá de existencia de conceptos muy importantes y valiosos como lo son «la salud y la educación públicas y gratuitas».

6 principios básicos para entender el socialismo, y como dotarlos de un verdadero sentido común.

1- Sistema de organización político, social y económico basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y en la regulación por el Estado de las actividades económicas y sociales, y la distribución de los bienes.

Este punto resulta sumamente importante, porque en esencia define el modo de producción del sistema, que está relacionado con una forma específica de distribuir los bienes creados.

Ahora bien, en muchos casos vistos hasta hoy, el proceso de «construcción del socialismo», a pesar de que no es una etapa que se concluya en un determinado corto período de tiempo, como por ejemplo en Cuba, donde a sabiendas ha tenido que estar sometida a una presión constante por parte de estados Unidos, el país baluarte del sistema capitalista a nivel mundial, y que ha hecho lo posible por frenar su avance económico, más que nada para que su ejemplo no sea diseminado por toda la región latinamericana, lo cierto es que mecanismos internos dotados de excesiva burocratización han obstaculizado y frenado durante décadas el pleno desarrollo de las fuerzas productivas dentro del país con sus respectivo impacto negativo en la calidad de vida de la población.

Tenemos que analizar también en este punto el hecho de que si bien el Estado juega un papel importante en la administración de recursos asignados a empresas bajo su control, como legítimo representante de «los intereses del pueblo», sobran los ejemplos donde los trabajadores de una fábrica o cualquier organismo o entidad económica basicamente están apartados de tomar decisiones colectivas, o participar en el diseño de los planes de producción, un elemento que elevaría en grado sumo el vínculo social con los objetivos empresariales, no se concibe que un trabajador en una fábrica de zapatos, le sea difícil adquirir un ejemplar producido, ya sea mediante estímulo laboral o a través de un justo salario que corresponda con el costo de la vida.

Por tanto la administración colectiva o estatal de los medios de producción debe corresponderse con la plena participación de los trabajadores en el diseño de planes y objetivos, y debe haber una relación directa entre lo producido, lo destinado al mercado, y reflejar transparentemente como esa riqueza es distribuida en la sociedad, ello garantiza respeto y coherencia con lo establecido en el papel.

2- El socialismo, como régimen social, surge como resultado de la supresión del modo burgués (capitalista) de producción y de la instauración de la dictadura del proletariado. La propiedad social determina la inexistencia de clases explotadoras, de la explotación del hombre por el hombre, que las relaciones entre los trabajadores sean de colaboración amistosa y de ayuda mutua.

El segundo punto a analizar evidencia claramente la esencia de esa naturaleza que es el ideal socialista, donde se pone en primer orden el factor humano, cuando sintetiza que «las relaciones entre los trabajadores sean de colaboración amistosa y de ayuda mutua», no es una frase simple, encierra en sí misma un grado alto de conciencia para el ser humano, y que solo podría llegarse a ese nivel si en primer lugar, se transforma por completo el sistema educativo y de formación de las nuevas generaciones, apartándolo del concepto de las relaciones humanas basadas en el dinero, y dotándolo de una base humanista enfocada en el respeto y el amor entre todas las personas, independientemente de sus diferencias.

Cabe destacar que la llamada «dictadura del proletariado» está planteada como la instauración de un sistema donde la clase explotada somete al explotador, como paso importante para edificar «la sociedad nueva», que es dictadura en tanto es lucha de clases, y que es un período necesario para poder transfoirmar la realidad en que se vive.

De todas formas, la dictadura del proletariado no puede tener exito, si quiénes la llevan a cabo no comulgan con el ejemplo ante el resto de la sociedad, si no se suprime el modo burgués de intepretar privilegios, entonces la etapa de transición nó será completada.

3- Sobre la base de la propiedad social, bajo el socialismo se desarrolla de manera planificada la economía nacional. El desarrollo y el perfeccionamiento de la producción social sirven para satisfacer, de manera cada vez más completa, las crecientes necesidades materiales y culturales del pueblo.

Este es otro punto en común para cualquier intención de instaurar el socialismo en cualquier sociedad, «la planificación centralizada», sin embargo, dicha planificación debe actualizarse de forma constante, en la busqueda de buscar herramientas necsarias para que el debvenir económico de una nación se adapte a los nuevos tiempos, sucede actualmente en China, donde a pesar de las reformas de Deng Xiaoping, muy criticadas en su momento, ya que rompían con el concepto tradicional del llamado «socialismo real». lo cierto es que, en el aspecto macroeconómico ha catalputado al país asiático hacia un desarrollo extraordinario en plena era digital y tegnológica, superando en muchjos campos incluso a Estados Unidos.

La planificación centralizada de la economía debe mirarse como la columna vertebral del cumplimiento de los objetivos primordiales de un país para su desarrollo, nó debe ser vertical en el aspecto riguroso, hay que establecer mecanismos en los cuáles fluyan las ideas desde la base de la sociedad y se convergan en una amplia discusión y debate entre la militancia y la vanguardia partidista, como una retroalimentación donde lo principal sea alcanzar el pleno auge en la producción de riquezas que se traduzcan en un alto grado del nivel de vida de los ciudadanos, China está transitando ese camino.

4- La vida de la sociedad socialista se asienta sobre una amplia democracia, la incorporación de todos los trabajadores a la participación activa en la dirección de los asuntos estatales. El democratismo socialista garantiza tanto los derechos sociales –derecho al trabajo, al descanso, a la instrucción (educación) y al servicio médico (sanidad, atención médica) gratuitos, a disponer de lo necesario en la vejez, igualdad de derechos para la mujer y el hombre, para los ciudadanos de todas las razas y nacionalidades, aboliendo todo tipo de prejuicios y discriminaciones sociales, la lucha incesante por la igualdad es una tarea permanente del socialismo , así como las libertades políticas-, las libertades de palabra, de prensa y de reunión, el derecho a elegir y ser elegido, en el marco de los fundamentos socialistas.

El cuerto punto de nuestra lista demuestra básicamente la forma en que se concibe los objetivos claros del por qué el necesario cambio de régimen hacia una sociedad más humana, donde todos sus estamentos sean capaces de ser parte en diseño de esa transformación de la realidad.

Para nadie es un secreto que al instaurar el socialismo, la fuerza política pujante, dígase Partido Comunista u otra denominación vinculada ideológicamente con los objetivos del socialismo, debe establecer los mecanismos para atraer en torno a su estructura las afiliaciones y organizaciones afines con su programa político, una premisa para consolidar el poder del nuevo Estado, y poco a poco coordinar los esfuerzos para que el proceso sea irreversible, sin negar la existencia del otro, en el sentido de respetar la diversidad de pensamiento y de criterios en la interpretación de la realidad. Debe prevalecer el poder de las mayorías, pero sin violar el respeto de los derechos de las minorías a que su voz sea escuchada en favor del bien común.

5- El contenido de la ley económica fundamental del socialismo consiste en satisfacer de manera cada vez más plena las crecientes necesidades materiales y culturales del pueblo por medio del desarrollo y del perfeccionamiento incesante de la producción social.

Un aspecto sumamente relevante, y que se explica de una forma bastante simple, si el sistema no es capaz de dotarse de un alto nivel de producción de bienes y servicios que sean de calidad, entonces ello repercutirá negativamente en la percepción que la ciudadanía tenga sobre la relevancia o nó de haber transitado por la experiencia del cambio de régimen, que como sabemos, en muy pocos casos se ha podido hacer pacíficamente, de manera tal que por supuesto, «nó solo de pan vive el hombre», pero el hombre debe comer, tanto material como espiritualmente.

6- Bajo el socialismo, los trabajadores trabajan para si, para su sociedad; su interés colectivo y personal estriba en desarrollar por todos los medios la economía nacional, en incrementar constante y rápidamente la riqueza social del país con el fin de satisfacer las necesidades crecientes de toda la sociedad y de cada uno de sus miembros. La conciencia de que cada individuo, bajo el socialismo, en vez de trabajar para los explotadores trabaja para sí, para el bien del pueblo.

Este tema tiene amplia relación con el anterior, y hay que añadir un aspecto importante, si bien la propiedad social sobre los medios de producción debe ser la forma económica predominante en la sociedad, sin embargo, debe destacarse que el Estado debe adoptar de igual forma mecanismos que sean de apoyo y estimulo para el surgimiento y desarrollo de empresa de menor calado desde el ámbito local, tanto por iniciativas individuales como por asociaciones colectivas, ello beneficiará, por medio del aporte importante de la inventiva, las innovaciones científicas y tegnológicas, el pleno desarrollo de las capacidades que emanan de forma natural en los ciudadanos, y mediante el respaldo del sistema, sus creaciones puedan repercutir adecuadamente tanto en el plano personal como en ámbito social.

En resumen, el estudio de estos 6 puntos esenciales de la ideología socialista no refleja una conclusión de gran relevancia, ningún proceso de cambio de la sociedad capitalista hacia el socialismo, puede tener éxito y llegar a consolidarse, si antes quiénes lideran ese empeño nó han sido capaces de dotarse a símismos de un extraordinaria capacidad de entender la realidad en que se vive y su entorno, pero más importante aún, ser capaces de transformar su conciencia, para poder trasmitir a las masas trabajadoras su verdadero papel de clase, en ejercicio de ese poder, un poder que sólo será capaz de garantizar la irreversibilidad del socialismo, si quiénes lo enarbolan protegen con sus conciencia el ejemplo.

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12930cookie-checkQué es el socialismo, y cómo instaurarlo?, un análisis de 6 principios básicos

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