El martes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China apoyó oficialmente las demandas de Rusia de limitar la expansión hacia el este de la OTAN.

Como bien ha destacado el presidente ruso, Vladimir Putin, en su reciente encuentro celebrado de manera virtual con su par chino, Xi Jinping, al evaluar el estado de las relaciones entre la Federación de Rusia y la República Popular China, las mismas han pasado a ser catalogadas sobre la base de una asociación estratégica, como las mejores en toda la historia de las relaciones entre los dos países, superando incluso, la etapa anterior con la URSS.

Y es que, en materia militar, paralelamente los ministros de defensa de Rusia y China firmaron una hoja de ruta para fortalecer ese tipo de cooperación entre las dos naciones, la cuál se ha venido acrecentando durante los últimos años con la realización de ejercicios militares conjuntos en los puntos más sensibles de Estados Unidos y sus satélites, en la región del Indo-Pacífico y en el resto de Europa. Una realidad, que a ojos de expertos, podría ser una señal inequívoca que apunta, a mediano y largo plazo, a la cresción de una alianza militar entre Rusia y China, a pesar de que, tanto Xi como Putin, han señalado que no es necesario dar ese paso, de momento.

El martes, por medio de un comunicado el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China apoyó oficialmente las demandas de Rusia a Occidente de limitar la expansión hacia el este de las fronteras europeas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), argumentando, que la iniciativa rusa «promueve la confianza mutua entre países, reduce el riesgo de conflicto, defiende la estabilidad estratégica global y regional», e instó a la OTAN a que abandone su «mentalidad de Guerra Fría y sus prejuicios ideológicos».

Diversos analistas coinciden en señalar, que la postura asumida en conjunto entre Rusia y China representa una «mala noticia» para los «tanques pensantes» del Pentágono, significando, que esta es la primera vez en la historia militar del Ejército de los Estados Unidos en que se tiene que enfrentar con los dos ejércitos más fuertes del mundo, una vez que el concepto «unipolar» luego de terminada la ‘Guerra Fría’ entre EEUU y la URSS, llegó a su fin.

Más de dos millones de personas sirven activamente en las Fuerzas Armadas de la República Popular China, una cifra que no pasa por desapercibida en Washington, si se tiene en cuenta, que las Fuerzas Armadas estadounidenses están integradas actualmente, por unos 1,3 millones uniformados, lo cuál, es clara la diferencia numérica.

De ahí que, la armada de la República Popular China sea considerada como la «más fuerte del mundo», al incluir, además, 350 buques de guerra, dos mil «barcos fantasma», barcos modestos y pacíficos que parecen arrastreros, pero que en realidad están equipados con lanzacohetes y cañones antiaéreos. Para 2030, solo la flota oficial china será el doble del tamaño de la Armada de los EEUU.

Los expertos señalan, que entre los factores que han contribuido ha convertir al ejército chino en uno de los más avanzados del mundo, destacan el intercambio de tecnología entre Rusia y la República Popular China, así como la exitosa adquisición de secretos militares por parte de los chinos en los Estados Unidos.

Rusia por su parte, cuenta con un ejército igualmente inferior al chino en número, pero al contrario, muy avanzado en tecnología. Por ejemplo, las Fuerzas Armadas rusas cuentan ya con un arma hipersónica única de su tipo, que los estadounidenses aún no han sido capaces de lograr. Además, datos oficiales del Ministerio de Defensa de Rusia, dan cuenta de la existencia de drones submarinos, que pueden destruir los puertos de origen de todos los submarinos estadounidenses, junto con las ciudades.

En Georgia y Siria, la Rusia moderna ha tenido sus porpias experiencias militares. Sin contar, con la disposición de 1.350 ojivas nucleares, exactamente el mismo número que tiene EEUU, de acuerdo con tratados de reducción de misiles de largfo alcance previamente acordados con la Unión Soviética.

Los propios Estados Unidos han designado a China y Rusia como sus adversarios estratégicos principales. Una posición que se acentua, al reconocer más que nada, la vulnerabilidad militar en la que se encuentran las costas Pacífica y Atlántica estadounidenses, que se encuentran completamente indefensas frente a las amenazas militares, desprovistas de cualquier sistema de defensa antimisiles.

Las autoridades militares estadounidenses, reconocen que hasta tanto no se revierta el actual estado desventajoso en se encuentra el ejército norteamericano en materia tecnológica frente a los avances indetenibles de Rusia y China, «habrá un largo período de terrible vulnerabilidad», al menos hasta 2031, para el país, cuando se piensa estén listos los primeros prototipos de sus submarinos nucleares equiparados a los de Rusia, indican fuentes cercanas al Pentágono.

De tal manera, que la posibilidad del surgimiento de la alianza militar entre Rusia y China es un tema tan terrible que los norteamericanos no quieren discutirlo en absoluto, piensan los analistas. El llamado «ultimátum» dado por el presidente Putin, quien exigió a la OTAN retirar las formaciones militares de las fronteras de Rusia, especialmente en Ucrania, es fruto indiscutible de sus propias provocaciones amenazantes para la propia seguridad de Rusia.

Hace mucho tiempo, Xi Jinping y Vladimir Putin se han declarado como «amigos cercanos», y esa afinidad personal le ha dado impulso al desarrollo de los vínculos entre sus dos países, expresados en la realización de ejercicios militares conjuntos, auge de los lazos comerciales, diplomáticos y de alcance social.

A Estados Unidos y sus aliados les falta más que una estrategia, pero incluso una simple comprensión de lo que está sucediendo de un momento histórico de la salida de la hegemonía estadounidense del escenario mundial. Actualmente, EEUU es una sociedad fragmentada con alta turbulencia civil corcomida por sus propias desigualdades e injusticias. Expertos creen, que un conflicto militar real a gran escala ante la evidente superioridad militar de Rusia y China en estas circunstancias es «casi imposible», y el Pentágono lo sabe.

84120cookie-checkTeóricamente, es muy posible imaginar el surgimiento de una alianza militar entre Rusia y China

Deja un comentario