La Nueva Política Económica fue introducida por los bolcheviques en 1921 con el objetivo de mejorar la situación del país, agotado por la Guerra Civil.

La Nueva Política Económica (NEP) fue introducida por los bolcheviques, liderados por Vladimir Lenin, en 1921 con el objetivo de mejorar la situación económica del país, que se encontraba agotado por las consecuencias de la Guerra Civil trás la victoria de la revolución socialista en 1917, que destruyó el viejo estado para construir uno nuevo, la URSS.

Con la NEP, se rescataba la voluntad empresarial privada, se abrieron nuevos restaurantes y tiendas fuera de las riendas del Estado socialista, y aparecieron las cooperativas comerciales. Socialmente, surgían nuevamente fenómenos culturales asociados con los «nuevos ricos» en la vida de la Unión Soviética bajo la era de la Nueva Política Económica, se tocaba jazz estadounidense en restaurantes y cafeterías, se bailaba el «foxtrot» y el «shimmy».

Para los críticos de Lenin, la adopción de esas medidas que flexibilizaban la concepción partidista sobre el área económica bajo los fundamentos del marxismo, representaba un peligro eminente de que una nueva clase burguesa emergiera poderosa dentro de Rusia, y al mismo tiempo pusiera en risesgo la permanencia del nuevo estado de tipo social.

Fué así que, en 1929, Iosif Stalin anunciara la adopción del primer Plan Quinquenal, en un artículo suyo, escrito con motivo del 12 aniversario de la Revolución de Octubre, titulado «El año del gran punto de inflexión», mediante el cuál, el secretario general del Comité Central del Partido Comunista de la URSS (PCUS), proclamaba «una ofensiva decisiva del socialismo contra los elementos capitalistas de la ciudad y el campo» .

Trabajadores soviétcos en una granja colectiva.

La NEP puesta en vigor por Lenin, llegaba a su fin con la aparición de numerosas granjas agropecuarias colectivas, gigantes empresas estatales de la industria, cambiando drásticamente la vida en una sexta parte de la tierra soviética.

El plan de desarrollo industrial de Stalin al frente del Partido, trajo consigo la construcción de miles de fábricas, que condicionó que a su vez, miles de jóvenes de las aldeas se trasladaron a las ciudades para estudiar, y se convirtieron en trabajadores calificados, al introducirse la educación primaria universal y gratuita.

El inicio de la industrialización en la URSS coincidió así mismo con la llamada «Gran Depresión» mundial, y que tuvo su epicentro en EUU, con un colapso de las bolsas de valores estadounidenses en Octubre de 1929.

Mientras en el país norteamericano, hacia 1930 y 1932, se desató una amplia hambruna, desalojos, y fuerte contracción económica que provocó un amplio desempleo en el país, en la URSS las promesas de ocupar una plaza vacante eras reales, de ahí que mucha fuerza laboral de Occidente viajó al país socialista en busca de su sustento.

Es por ello, que la industria soviética se beneficiara en parte con el aporte de especialistas estadounidenses o alemanes ayudaron a desarrollar las: plantas de tractores de Chelyabinsk y Stalingrado, GAZ, Magnitka y otras, que repercutieron en transformar la tierra de la URSS.

Por entonces, un ejemplo clro de esta etapa fue el papel jugado por la firma de Albert Kahn de los EEUU, que en el período de 1929 a 1932, diseñó más de 500 instalaciones industriales en la Unión Soviética.

Según los analistas del tema, luego de la revolución de Octubre, Rusia perdió su sistema de formación de personal calificado, ya que muchos especialistas formados por el régimen anterior habían emigrado al extranjero. Sin embargo, con la llegada de la crisis global del capitalismo, el espacio soviético se convirtió en una oportunidad para trabajar y colaborar con los bolcheviques, una oportunidad que fue en doble sentido ya que advirten fue «un verdadero regalo para el liderazgo soviético».

Según expone la historiadora rusa Elena Osokina, en una entrevista publicada por la agencia de prensa Ria Novosti, otra forma de financiar la industrialización en la URSS hacia principio de 1930 fue la decisión del gobierno soviético de reponer las reservas de oro y divisas del país, que según dice, en buena parte se empleó para apoyar al movimiento comunista internacional, y en comprar productos en el extranjero.

«De ahí que «las autoridades tomaron un camino de mercado dentro del país: abrieron una cadena de tiendas Torgsin, donde los ciudadanos podían comprar alimentos y bienes a cambio de moneda y oro. Torgsin se convirtió en un río dorado de flujo completo, lo que permitió al gobierno soviético recibir fondos para la industrialización», indicó Osokina, argumentando que esas tiendas fueron capaces de los ciudadanos para la construcción industrial el equivalente a 220 toneladas de oro puro.

No obstante, el país quedó inmerso en una crisis política, debido a la oposición de un sector del campesinado que era oponente a los planes de colectivización de la tierra, ello provocó desabastecimiento de granos en buena parte del país, de ahí que las autoridades soviéticas estimaran necesario incrementar la productividad no sólo de las masas rurales «reaccionarias» a las decisiones del Partido, sino también de los trabajadores estatales.

El gobierno llevó a cabo los llamados reclutamientos organizativos, los cuadros de las empresas industriales se reabastecieron con gente del campo y se decidió motivar aún más a los trabajadores calificados y gerentes de empresas ya existentes.

En 1930, el Comité Ejecutivo Central y el Consejo de Comisarios del Pueblo de la URSS, emitieron un decreto sobre la redistribución «planificada» del trabajo que sustituía la «mano invisible del mercado», implementada por la antigua NEP, por el método de «planificación centralizada de la economía».

La Nep trajo consigo un rasgo social que que manifestó durante la década de 1920, los trabajadores soviéticos, al perder su hegemónica de clase en el devenir económico, perdieron a la misma vez el hábito de una rígida disciplina laboral, implantada por la revolución.

En 1929, el gobierno de Stalin señaló la prevalencia de esta conducta en varios tipos de violaciones laborales de caracter sistemático, entre las que se encuentran: ausencias por motivos injustificados, embriaguez en el trabajo, dormir en el trabajo, manifestaciones de vandalismo, disminución artificial de la productividad laboral, daños a materiales, maquinaria y equipos, así como insultos y golpizas a especialistas dentro del área laboral.

Para revertir estas manifestaciones, contrarias al ideal socialista, en 1932, se dictó un decreto que regía el «despido por absentismo», y para estimular la producción se introdujo un sistema de incentivos con la ayuda de premios, para animar material y moralmente a los trabajadores.

Con el primer plan quinquenal establecido en el gobierno de Stalin, se daba por terminada la etapa liberal impuesta por la NEP, las tarjetas de alimentos regresaban en medio de un nuevo impulso de medidas revolucionarias que recordaban la primera etapa después de Octubre de 1917, y el inicio de «juicios políticos», en un proceso que «depuró» al Partdio y demás organizaciones políticas de «elementos contrarrevolucionarios», fue tomado por Occidente como un retorno al «terror rojo».

Para Yuri Zhukov, doctor en Ciencias Históricas, e investigador jefe del Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Rusia, «la Gran Depresión, por el contrario, impidió que el liderazgo de la URSS cumpliera con las tareas del plan quinquenal», y advierte que “el plan original era enorme, podría haberse cumplido en 10 o 15 años, pero cuando fue aceptado, todavía no había crisis» y resaltó el hecho que «el entonces Comisario de Comercio del Pueblo de la URSS, Anastas Mikoyan, estaba apostando a que pagaríamos los suministros con los ingresos del comercio exterior».

Zhukov argumenta que cuando la Unión Soviética comenzó a cumplir el plan, pero con la llegada de la crisis económica del 30, nadie quería comprar nada, todo el mundo quería vender, y desde la URSS «empezamos a comprar a crédito, esto nos obligó a reducir parcialmente el plan y solo pudimos terminar lo que había pasado al menos un ciclo de construcción cero», remarcó el especialista ruso.

El primer plan quinquenal de la URSS fue el impulso para crear una industria que la posicionó al segundo lugar en en el mundo para la producción de acero y hierro fundido, lo cuál hizo posible la construcción de automóviles, tractores y aviones soviéticos reconocidos en todo el mundo.

Y lo que es más importante, el poder industrial logrado por la Unión Soviética por medio de los planes quinquenales, fue lo que hizo posible resistir el ataque alemán y lograr la victoria contra el fascismoen 1945.

El primer plan quinquenal concluyó antes de lo previsto, en 1933, y para 1935, el líder soviético proclamaba que el socialismo «se había logrado construír básicamente en un solo país», afirmando que «la vida se ha vuelto mejor, y más divertida» gracias a todo el desarrollo industrial alcanzado.

Según el historiador Sergei Volkov, todas las campañas económicas del poder soviético durante la era de Stalin, fueron dictadas no tanto por consideraciones pragmáticas sino ideológicas, para él, «los líderes del Partido dijeron que el campesinado independiente da lugar al capitalismo todos los días, que el campesinado es generalmente reaccionario, y los bolcheviques llamaron a esta política una ofensiva decisiva por una razón importante: no podían comprometer ni la ideología ni la práctica en la URSS».

A fin de cuentas, con la supresión de la NEP, que respondió a una circunstancias históricas específicas en aras de revertir la situación compleja creada por la guerra civil, lo cierto es que la práctica implantada por los dirigentes del PCUS, estaba completamente subordinada a la ideología marxista tal y como la entendieron en su afán de construir el socialismo a toda costa, convencidos en la superioridad de ese sistema sobre el capitalismo, en todos los órdenes de la vida humana.

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16600cookie-checkPrimer plan quinquenal de la URSS, del fin de la NEP a la industrialización de Stalin

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